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22 junio, 2023

Sexualidad en contexto de encierro: visitas íntimas en situación de precariedad

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Durante cinco años, la psicóloga y sexóloga Cecilia Paredes trabajó en Rosario, en un proyecto para que las personas privadas de su libertad pudieran insertarse en un programa de salud integral. En esta nota cuenta su experiencia y explica cómo se desarrolla la sexualidad dentro de las cárceles.



Por Claudia Cagigas

Hace cinco años, en Rosario se presentó un proyecto para que las personas privadas de libertad o personas en contexto de encierro, se inserten en un programa de salud integral que abarcaba la sexualidad, la formación en valores, el respeto y la convivencia. Cecilia Paredes -sexóloga y psicóloga- fue convocada y aceptó, con la condición de que ninguno de los asistentes a los talleres estuviera involucrado en femicidios o violencia sexual. Entrevistada en el programa EL ESPEJO (Itel Radio 91.9 y Canal 2 de Itel), contó: “Básicamente me convocaron para trabajar visitas íntimas. En las unidades penitenciarias, las personas que están privadas de su libertad tienen un día en la semana para que su pareja pueda visitarlas. Hay toda una organización en cuanto a la cantidad de horas, la entrega de preservativos, los códigos entre los internos (cuando entra una mujer todos bajan la cabeza, se está siempre con pantalón largo, entre otros tantos)”, contó.

Sin embargo, los lugares en los que pueden tener estos encuentros son muy precarios e implica un nivel de exposición alto para la persona que los visita. “Esa era una de las cuestiones que queríamos cambiar. Muchas veces son lugares muy chiquitos, no tienen un baño ahí, se tapan los pabellones con frazadas…”, describió.

 

¿Qué planteaban, qué querían, qué necesitaban los internos?

Tras concurrir durante cinco años a la cárcel de Rosario sin tener problemas con las personas alojadas, la psicóloga y sexóloga contó que las personas privadas de su libertad pedían esos espacios de formación, la posibilidad de que se los pueda escuchar, la posibilidad de que haya profesionales porque se necesita urólogos dentro de las unidades penitenciarias.

“Muchas veces no había políticas contundentes o una financiación de un programa que pudiera trabajar con todo lo que tiene que ver con infecciones de transmisión sexual”, describió Cecilia. “Me decían: Doctora, me dan dos forros para estar con mi jermu y dos forros son nada.  Aparte, cuando viene mi pareja y quiero estar más, no me pueden mezquinar los preservativos si se lo entregan de manera gratuita”.

 

La idea de relación como “descarga”

En los talleres dentro de las cárceles, Cecilia Paredes también trabajó en la deconstrucción de la idea de una relación íntima como “descarga”.

“Todo el tiempo traté de ver lo que pasaba y no aparecía esto del vínculo, del afecto, de la planificación familiar. En general son personas que no tuvieron educación sexual, porque se iniciaron rápidamente en las prácticas sexuales, porque la mayoría había sufrido diferentes tipos de abuso y violencia, otros habían debutado porque el padre los había obligado a ir a un cabaret y estar con una trabajadora o una prostituta. Empecé a escuchar este tipo de situaciones y comencé a deconstruir en ellos esta idea de que llega el martes y mi jermu es una descarga. Les explicaba que esa persona que venía a verlos no era una descarga, era una persona y que había que construir el vínculo desde otro lugar: pensar una sexualidad libre, placentera y no que se convierta en una descarga”.

Cecilia también contó que otros internos recibían visitas íntimas que no necesariamente eran de sus parejas sino de trabajadoras sexuales.

 

 

Visitas íntimas sin planificación familiar

Otra cuestión que marcó Cecilia es que muchos presos siguen teniendo hijos, aun estando en contexto de encierro. “En esas visitas íntimas no había una planificación, no se pensaba ¿estoy cuidando a mi pareja?, ¿qué métodos anticonceptivos vamos a usar?”. Tampoco se pensaba si la persona quería ligarse las trompas o no, o si ellos querían hacerse la vasectomía o no.

Finalmente, remarcó que había muchísimas cuestiones por trabajar y que el tema de la “descarga” estaba muy afianzado.

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