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28 febrero, 2023

Conflictos con el dinero y con el trabajo: ¿Existe un trasfondo emocional?

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Mariana Stivanello es médica psiquiatra, especializada también en la Nueva Medicina Germánica. Asegura que detrás de los conflictos laborales y económicos hay un origen emocional conciente o inconciente, vinculado con los patrones que hemos adquirido en nuestra infancia y con nuestros ancestros también. ¿Cómo revertirlos?

MARIANA STIVANELLO. MÉDICA PSIQUIATRA. DECODIFICADORA BIOLÓGICA.

Por Claudia Cagigas

Hablar de dinero sigue siendo tabú y suele originar incomodidad y malestar porque cargamos “con muchas creencias limitantes, culpas y miedos por la programación que hemos recibido a nivel familiar y a nivel cultural”, dijo la Dra. Mariana Stivanello, entrevistada en el programa EL ESPEJO.  “Esa programación no nos conecta con la abundancia sino con sentimientos de escasez que están muy internalizados en nuestra mente inconciente, que no vemos, pero que gobiernan nuestra vida”. Lo mismo ocurre con el trabajo o profesión que hemos escogido, muchas veces siguiendo un mandato familiar o para sanar cuestiones ancestrales de las que, seguramente, no somos concientes.

¿Qué hay detrás de los conflictos con el dinero?

Tener dinero no es malo, pero quizás hemos crecido escuchando que “es cosa de corruptos, que quien tiene mucho es porque hace cosas incorrectas, que hay que esforzarse para tenerlo y un sinfín de cuestiones negativas”.

“Nos programaron así, asimilamos esos pensamientos. Y hoy, de adultos, puede que no tengamos suficiente dinero para pagar las cuentas a fin de mes, o que no tengamos lo necesario para una vida confortable, o para comprar lo que nos gusta, o para hacer una formación, o un viaje… También puede que tengamos dificultades para cobrar nuestro trabajo porque no nos sentimos merecedores de una retribución, o que, si entra algún dinero extra siempre suja algún gasto inesperado y así como entró, se fugó…”.

Ahora, estas dificultades son sólo una cuestión de “programación recibida en nuestra infancia” o tienen que ver también con una crisis económica nacional de la que casi nadie escapa. Mariana Stivanello no desconoce el impacto de esas crisis, pero desde su mirada médica impregnada de la Nueva Medicina Germánica, agrega que “detrás de la escasez de dinero hay un origen emocional, un sentimiento de no sentirme merecedor de dinero, un sentimiento de desvalorización”.

En tal sentido, recomienda revisar “qué creencias estamos cargando inconcientemente, qué decían nuestros papás, nuestras familias sobre el dinero… Qué decían del sacrificio… No nos olvidemos que parte de nuestros ancestros vinieron de la guerra y han pasado por situaciones extremas, dolorosas y nosotros somos fruto de todas esas vivencias… Nuestro ADN y nuestra biología está codificada con todas esas experiencias que ellos tuvieron y el inconciente repite”.

Síntomas físicos y emocionales vinculados con la escasez de dinero

La médica psiquiatra subrayó que, si bien el dinero no garantiza la felicidad, aliviana el camino porque nos libera de varios problemas por resolver. “La falta de dinero para cumplir con los compromisos puede traer conflictos físicos y emocionales. A nivel físico puede ser una gripe, una gastritis, hasta un cáncer. A nivel emocional puede aparecer miedo irracional, trastorno de ansiedad, pánico, depresión, adicciones”, sostuvo.

El trabajo y los mandatos familiares

De acuerdo a esta línea de pensamiento, los patrones familiares y culturales aprendidos también influyen en la profesión o en el trabajo escogido para ganar dinero y tener una vida digna. “Aquí la pregunta es: ¿Este trabajo que tengo, lo elegí yo o hay un mandato familiar? Por ejemplo, hay familias que tienen una determinada empresa y los hijos deben seguir con esa empresa cuando tal vez no les interesa. Quizás a esos hijos le gusta el arte u otra cosa y el no poder seguir el camino propio genera mucha frustración. Por otra parte, cuando no disfrutamos del trabajo, no vendrá suficiente dinero”.

En cuanto a las elecciones laborales se refiere, consideró que muchas veces estamos reparando inconcientemente historias de nuestros ancestros. “Problemas con herencias que generaron dolores, traumas y muchos conflictos puede tener como consecuencia un descendiente que va a estudiar contador/a porque inconcientemente querrá resolver ese conflicto que tal vez separó a la familia. O quizás surja un abogado/a para reparar este dolor del clan, o un médico para reparar alguna situación con alguien que estuvo a punto de perder la vida o que murió por una enfermedad, o algún comunicador para solucionar algún problema serio que hubo en la familia vinculado con la falta de comunicación”, dijo.

Ahora bien, ¿siempre elegimos para reparar algo y nunca podemos elegir libremente? La médica psiquiatra consideró que “existen personas que tiene la conciencia para discernir que es aquello para lo que vinieron, pero que no siempre esto sucede”.

¿Cómo salir de las trampas del subconciente?

“Cuando cambiamos ese estado interno, cuando cambiamos la percepción que tengo sobre el trabajo y sobre el dinero lógicamente que va a cambiar la realidad. Los cambios siempre son internos, de adentro para afuera. Es la mentalidad que tengo sobre el sacrificio, sobre la pobreza, la que me limita. Son las historias de mis ancestros que están en mi ADN que también me están determinando: ancestros que han estafado, que han robado, que han tenido problemas de herencias, de deudas, situaciones fuertes que pasaron muy atrás en el tiempo y que nos marcan. Entonces, esos conflictos que aparecen con la profesión o con el dinero, son una gran oportunidad que nos da la vida para hacer un movimiento de resignificación y de encontrarle un propósito”.

En el mismo sentido, recordó que “todo lo que vivimos en nuestra infancia se reproduce en la adultez, los conflictos que vivimos surgen allá atrás, desde que estamos en la panza de mamá. Por eso es importante saber cuál era la situación económica de papá y mamá, que conflictos vivieron”.

Finalmente, indicó que “en nuestra infancia el dinero tiene mucho que ver con la autoestima, con el saber que valgo. El amor es un equivalente simbólico del dinero. Si en mi infancia me sentí amada, valorada, respetada, si confiaron en mi y desarrollé todas estas aptitudes psicoafectivas, hay grandes chances que sea exitosa en mi vida y que tenga los recursos para que todo fluya de manera orgánica”.

Revisar qué nos está pasando a nivel laboral y económico y qué patrones aprehendidos hay detrás, es un desafío que puede sonar raro pero puede que tenga sentido…