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29 marzo, 2018

Una crisis es una alarma fuerte que se enciende en mi vida y pide cambios

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Prestamos más atención a la alarma que se enciende en el auto que a las alarmas que nos manda nuestro interior. A estas últimas no les damos bolilla y seguimos viviendo mal, como si tal cosa”, indicó la psiquiatra Mariana Stivanello.

 

MARIANA STIVANELLO. “Tenemos que entender que una crisis es como una alarma que está indicando que de esta manera no puedo seguir”.

 

Por Claudia Cagigas

Las crisis son inherentes a la naturaleza humana; no hay persona que no las padezca aunque cada cual elige si le presta atención a las señales o no. Ante una crisis uno puede colocarse en el lugar de víctima o, por el contrario, asumir lo que está pasando y hacer algo al respecto. Del tema hablamos con la médica psiquiatra Mariana Stivanelllo en el programa EL ESPEJO (Radio Show Chajarí).

 

¿Cómo reconocer que estoy ante una etapa de crisis?

“A veces estamos mal y no sabemos lo que nos pasa. Entonces el primer paso es ir un poquito hacia adentro, tomar conciencia y empezar a mirar qué me está ocurriendo, como estoy emocionalmente. Muchas veces se desencadena como una montaña rusa emocional, estoy enojado, irritable, triste, cansado, con la energía muy baja, con mucha ansiedad, mucha tensión, con sentimientos de frustración y a veces sobrevienen cuestiones más extremas como una depresión, un ataque de pánico o enfermedades físicas que somatizan la crisis interna”, explicó Mariana Stivanello.

 

“A veces las crisis se generan porque hay una desconexión entre cuerpo, mente y espíritu; porque somos una unidad. Entonces creo que el primer paso es poder analizar qué me está pasando internamente, poder registrar las emociones sin pelearme con eso y poder mirar ese lado sombra, porque la crisis es como una alarma que se empieza a encender. Así como le damos bastante pelota a la alarma del auto cuando se enciende y me indica que le falta combustible o aceite, tenemos que darle pelota a la alarma de nuestro interior. Y lamentablemente a veces le prestamos más atención al auto que a nosotros mismos y seguimos transitando nuestra vida como si nada nos estuviera pasando y nos estamos sintiendo muy mal. Entonces, tenemos que entender que una crisis es como una alarma que está indicando que de esta manera no puedo seguir, que primero tengo que entender lo que me está pasando, que luego tengo que hacer algo con eso y a veces establecer cambios”, agregó la médica psiquiatra.

 

MARIANA STIVANELLO. “Hay que ser compasivos con uno mismo, pacientes y a recordar siempre que todo pasa”.

 

¿Una crisis se da en forma abrupta o se viene amasando mucho tiempo antes de manifestarse?

“Una crisis puede ser algo abrupto que se da en mi vida, como la muerte de un familiar, una separación, una catástrofe natural, una crisis vital cuando un chico entra en la adolescencia, cuando los hijos se van de la casa y los padres quedan solo –el famoso Síndrome del Nido Vacío-. O puede una serie de inconformidades que se vienen acumulando, ya sea a nivel laboral, económico, familiar, de pareja hasta que llega la gota que rebasa el vaso y un día decimos basta”.

 

Frente a una crisis cada persona reacciona como puede. “Hay personas que son más iracundas, que el enojo o la irritabilidad se les despierta más fácilmente. A otras les puede causar depresión, mientras que algunas pueden sentir miedo y hasta hacer sintomatología de pánico o ansiedad muy fuerte”.

 

¿Se puede soportar una situación de crisis toda la vida aunque te esté destruyendo?

“Hay personas que viven toda la vida mal y nunca se replantean la posibilidad de hacer una visión interna de qué les está pasando. Y hay otras que un día se deprimen o hacen un pánico o una enfermedad física grave.

La victimización también es un mecanismo de defensa que tenemos en la mente inconcientemente. Siempre hay un beneficio secundario en toda sintomatología, que tiene que ver con recibir más afecto o que la familia esté más unida o todas esas cuestiones. Pero cada uno reacciona de diferente manera, como puede –no como quiere-, con esto de tener la capacidad y el coraje de buscar ayuda”, explicó la psiquiatra Mariana Stivanello.

 

“A veces no podemos resolver algunas cuestiones solos. Cuando es algo más intenso, cuando estamos muy invadidos emocionalmente, el cuerpo hace una catarata y secreta un montón de sustancias neuroquímicas, hormonas que impiden que pueda reflexionar con claridad y tranquilidad sobre lo que está pasando. Por eso está bueno ser humilde y darse cuenta que a veces uno solo no puede. Pero hay gente que es muy orgullosa, no quiere buscar ayuda y se acostumbra a vivir mal”.

 

De todas maneras, la médica aclaró que “la única persona capaz de transformar esa crisis es uno mismo. Puede haber alguien que te pueda dar una mano, que te ayude a esclarecer, que te ayude a tomar las decisiones con más calma, que te ayude a poder mirar un poco mejor el panorama, pero siempre el poder lo tiene uno. Eso es super importante tenerlo en cuenta porque nadie lo va a resolver por uno mismo”, aseguró.

 

Finalmente, instó a ser compasivos con uno mismo, pacientes y a recordar siempre que todo pasa.

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