¿Qué es la Acupuntura y para qué sirve?

 

Alejandro Fontana es kinesiólogo de Chajarí. También practica Acupuntura para ayudar al mejoramiento de dolencias físicas y emocionales.

 

FONTANA. «La función de esas agujas es tocar puntos energéticos para liberar el estancamiento de energía».

 

Por Claudia Cagigas

La Acupuntura es una terapia originada en China hace más de 5000 años, que consiste en la aplicación de agujas en puntos específicos del cuerpo para tratar enfermedades físicas o emocionales. “La función de esas agujas es tocar puntos energéticos para liberar el estancamiento de la circulación de la energía y mejorar el funcionamiento de órganos y vísceras”, explicó el kinesiólogo Alejandro Fontana, en el programa EL ESPEJO (Radio Show Chajarí).

 

Antiguamente se usaban agujas de piedra. En el 1000 A.C se utilizaban agujas de oro y plata. Y actualmente son de acero quirúrgico y descartables.

 

Para la comunidad científica occidental, la Acupuntura fue hasta hace pocos años una especie de curanderismo. “Pero con el avance de la tecnología, científicos franceses y rusos hicieron estudios para comprobar que pasaba a nivel cerebral con la estimulación de la Acupuntura y pudieron determinar que produce relajación, sedación, tonificación (por eso se usa en debilidad muscular o parálisis), ayuda en la formación reticular del cerebro (una red visceral que va desde la médula al cerebro y es la encargada de la función visceral autónoma, de la respuesta inmunitaria y la respuesta al estrés). Y así se logró el aval para la aceptación de la comunidad científica y de la Organización Mundial de la Salud (OMS)”, contó Fontana.

 

ACUPUNTURA. «Estudios científicos rusos y franceses le dieron el respaldo de la OMS»,

“Los rusos también comprobaron que la Acupuntura es una actividad reflexógena; es decir que puede aplicarse directamente en la zona a tratar o a distancia -en puntos estratégicos-, logrando repercutir en un órgano o víscera determinados. También determinaron que mejora el funcionamiento hipotalámico, hipofisiario y suprarrenal que nos produce una mejor adaptación a las nuevas circunstancias, sobre todo en la parte inmunológica y en la adaptación al estrés. El hipotálamo, que está debajo del tálamo, es un centro que interpreta el dolor y también influencia sobre las vísceras. La parte hipofisaria provoca secreción de hormonas y trabaja sobre el estímulo de otras glándulas como tiroides y suprarrenal que se vinculan con la respuesta al estrés”, explicó.

 

¿Qué se puede tratar con acupuntura?

Algunas de las afecciones físicas o emocionales que se pueden tratar con Acupuntura son:

  • Dolor de cabeza o migraña.
  • Problemas gastrointestinales como exceso de acidez en el estómago, úlcera duodenal, estreñimiento o diarrea.
  • Problemas ortopédicos como dolor ciático, lumbago o artritis reumatoide.
  • Trastornos del sueño como insomnio.
  • Trastornos emocionales como ansiedad, exceso de estrés o depresión, entre otras tantas.

 

FONTANA. «Los pinchazos no duelen. Según la zona pueden producir alguna pequeña molestia que pasa en segundos».

 

¿Cómo trabaja la Acupuntura?

“En el cuerpo hay canales energéticos por donde circula la energía… Cuando una persona tiene alguna afección, los chinos la toman como un estancamiento de la circulación de la energía. Entonces colocan agujas en los puntos más adecuados para lograr una liberación. Si hay un exceso de energía la aguja hace que esa energía salte a otro canal”, indicó Alejandro Fontana.

 

A modo de ejemplo, agregó: “Si el estómago hace una mala digestión los chinos dirían que es un estómago ying, débil, en déficit de energía. Y si funciona demasiado, al punto de generar acidez por exceso de jugos gástricos, dirían que es un estómago yang, hiperactivo con un exceso de energía. Aplicando la aguja en la zona del estómago o a distancia, se logra equilibrar la energía y corregir la acidez”.

 

FONTANA. «Aplicando la aguja en la zona del estómago o a distancia, se logra equilibrar la energía y corregir la acidez».

En definitiva, de eso se trata la Acupuntura: de equilibrar el flujo de energía dentro del organismo para contribuir al bienestar físico y emocional de las personas.