¡Vivo cansada…!

Por Cecilia Capovilla

“La sociedad del cansancio” es el best seller de Byung-Chul Han, un filosofo alemán y una de las voces más innovadoras de estos tiempos, que se alza para poner en el centro de discusión la forma de vida pos moderna y neoliberal. Normas impuestas por un mercado que exige buscar el más alto rendimiento sin importar, ni preguntarnos si nuestro cuerpo puede, si lo necesitamos o simplemente si es bueno para nosotros y para quienes nos rodean. Porque creemos falsamente que podemos con todo. Para conversar sobre lo que nos sucede a diario, charlamos con Ana Carolina Pascutti, médica psiquiatra de nuestra ciudad.Ana comienza la entrevista diciendo, “me resulta interesante analizar que, quizás no nos hayamos percatado, pero usamos la palabra cansado prácticamente todos los días. Llega un punto de la jornada que uno contesta o dice: estoy cansado…!!  Se ha incorporado como parte de una muletilla mental, sin poder vivenciar si realmente hay un cansancio físico, espiritual o mental. Pero el ser humano se ve envuelto en esta carrera que se ha metido de la hiper producción de dinero”.“Estamos en un cambio bastante profundo y la gente está yendo hacia el lado de la producción con la era industrial, porque ya pasó la época de sobrevivir. Antes no había otro planteamiento ni biológico, ni espiritual; justamente la espiritualidad se desarrollaba en poder sobrevivir y rezarle a los Dioses o al Dios pidiendo por la supervivencia. En este momento de la historia nos encontramos con el hacer por la competencia, porque en el hacer creo ser. Las personas comenzaron a dudar de su propio ser, y pusieron esa duda y esa falta de integridad de su ser en el afuera, para obtener cosas que los identifiquen. Y esto te cansa”, enfatizaba Pascutti.

“Nosotros somos todo, el universo entero habita en nosotros, pero esto no implica que podemos hacer todo. Lo que le cuesta al ser humano es ver cuáles son sus límites y aceptarlos. Tengo que aprender a mirarme y reconocer lo que puedo hacer, estar bien y ser feliz con lo que hago. Se trata de producir tu propio ser, que es lo único que va a valer. Estamos hablando de poder vivir la vida y no de morir o de padecer la vida”.

Para cerrar la entrevista explicaba de manera tan simple lo que a menudo es tan complejo,  “lo que tiene la vida de maravilloso, aunque no lo queramos aceptar, es que siempre impera la incertidumbre y la inseguridad, si uno lo puede aceptar así, vive inmensamente feliz, vive aquí y ahora. Esto no quiere decir que no tenga un proyecto, que no cumpla con mis obligaciones. De lo que se trata es de disfrutar el camino, lo que transitamos, porque no existe la fórmula que nos garantice la felicidad.”