Tezanos Pinto: ¿Un pueblo con una extraña presencia?

tezanos-pinto-3

 

Por Marisa Domínguez

¿Quién alguna vez no escuchó un cuento de terror? ¿Quién alguna vez de niño no fantaseó con la casa abandonada del pueblo y no la asoció con fantasmas? ¿Quién alguna vez no escuchó hablar sobre personajes místicos o legendarios en los pueblos? Pero: ¿Hasta dónde el mito se vuelve realidad? o ¿Hasta dónde la realidad supera a la ficción?

 

Si hay un pueblo que lleve el peso de estas preguntas sobre su nombre, es Tezanos Pinto, un pequeño enclave rural que se ubica a unos quince kilómetros de Paraná –la capital provincial- hacia el sur. Allí, uno de los caminos que se desprenden de la Ruta Provincial número 11 conduce al poblado.

 

tezanos-pinto-1

 

Con el cierre del Ferrocarril, una de sus principales vías de comunicación y comercialización, Tezanos parece detenido en el tiempo. Su ritmo de vida sigue siendo elegido por sus antiguos moradores que no se resignan a aceptar los cambios bruscos, ni la vida agitada de la gran ciudad y prefieren conservar su esencia, sin cambios significativos, con una población de poco más de setenta personas.

 

En esta localidad, las calles no denotan la mano del hombre. Aún se conserva el viejo almacén o proveeduría ubicado en el corazón de una callecita empedrada que recorre el pueblo de punta a punta. Conserva el olor, la frescura y el sentir inconfundible de la naturaleza en la mañana, al atardecer y en la noche. Y presenta, por su casi nula edificación, un paisaje inigualable para detenerse a mirar la salida o puesta del sol de cada día.

 

tezanos-pinto-5

 

Sin embargo, este pueblo oculto y casi fantasma para el ritmo de las grandes urbes se ha hecho conocer y ha traspasado fronteras. En él se guarda un misterio, un mito que ha logrado acercar -con la era de Internet y la aldea global en la que se vive interconectados- lo que con sus caminos terrestres se había alejado.

 

Pero para entender de qué hablamos, es preciso viajar en el tiempo y partir de principio del siglo XX, donde la familia Pinto llega a este espacio virgen dispuesta a realizar una inversión en la zona, construye allí una hermosa casona con adelantos y ornamentaciones que salían de lo habitual para la época. Se estima que el objetivo era usar este sitio como casa de fin de semana, donde la familia pueda establecerse por cortos período de tiempo para descansar.

 

tezanos-pinto-4

 

Con el paso del tiempo, uno de los miembros de esta familia se vincula matrimonialmente con un Tezanos y a partir de allí se da nombre al pueblo. Ambas familias, de apellidos fuertes, representaban una clara y definida clase social elevada. Pero la historia no se detiene allí, cuentan que esta familia tuvo hijos y uno de ellos al crecer contrajo matrimonio con Eloísa Moritán. La flamante pareja se estable en el casco de aquella casa que en un principio fue pensada para el descanso y forman un bella familia a la que al poco tiempo deciden ampliar.

 

Pero el drama entra en escena, cuando Eloísa (madre de familia) sufre algún tipo de difusión psíquica. En un principio como forma de protección y luego por ser ésta una enfermedad que no estaba bien vista por aquellos años; Eloísa es recluida al altillo de la casona, sin la posibilidad de interactuar con el mundo exterior.

 

tezanos-pinto-12

 

Su enfermedad produce un extensa letargia, hasta que finalmente falleció en aquel ático. Y hasta aquí la historia, ahora comienza el mito o leyenda que ya sea por su paso de boca en boca o por registros diversos ha ido cobrando fuerza y comenzado a convertirse en una ficción que superó, en cierto aspecto, a la realidad misma.

 

Se dice… que al morir Eloísa fue enterrada en el sótano de la vieja casona, ya que no existen registros de sepultura en los cementerios aledaños. Y hoy su cuerpo descansa bajo los escombros que aún quedan como recuerdo viviente de aquella lujosa e imponente estancia.

 

Por esta razón, algunos aseguran haber detectado apariciones, extrañas psicofonías y hasta ciertos contactos físicos inexplicables, pero de los que existen archivos audiovisuales que lo denotan.

 

tezanos-pinto-15

 

Cuando suceden estas cosas, uno siente que debe experimentarlo con su propio cuerpo o verlo con sus propios ojos para creerlo. Sin embargo, parapsicólogos que analizaron el lugar aseguran que allí existe un denominado portal bidimensional que permite la interacción entre dos planos diferentes, pero en tiempos reales.

 

A ciencia cierta podemos decir que actualmente en el lugar solo quedan las ruinas de aquella hermosa casona. Los vándalos han arrasado con cuanto material arquitectónico de valor han podido y las mismas expediciones nocturnas, por lo que se entiende como la leyenda de la zona, han profundizado y acelerado el deterioro del lugar.

 

tezanos-pinto-11

 

Una verdad que duele y no les agrada en lo más mínimo a sus antiguos moradores, que parecen enfurecer con todas sus fuerzas cuando los habitantes de la gran ciudad llegan con sus cámaras, trípodes o grabadores a inspeccionar el lugar, sea el momento del día que sea.

 

Hay un dicho que dice: creer o reventar… por si acaso uno decide nunca cerrar las puertas del todo a lo desconocido. Tal vez este misterio quede allí, para siempre, en Tezanos Pinto y sea guardado en lo más profundo de su esencia, o tal vez algún día la ficción nos demuestra que superó la realidad, una vez más.

 

tezanos-pinto-4